LA OMNIPRESENCIA DE DIOS

¿Podemos realmente comprender la omnipresencia de Dios? Esta creencia ha ocasionado muchas controversias, por su sentido ambivalente, que la hace incomprensible para la mayor parte de las gentes.

La Biblia nos enseña, que Dios es omnipresente, omnipotente y omnisciente. Lo que significa que Él está presente en todas partes, en todo momento, lo sabe todo y es el todopoderoso. El prefijo omni- viene de la palabra latina que significa “todo”.

Dios es el todo, es el absoluto. Lo cual significa que fuera de Dios no hay absolutamente nada. Por lo tanto tú, el perro, los planetas, la silla, los insectos, tu amigo, tu enemigo, aquello que odia, aquello que te molesta, etc… Todo, absolutamente todo, está dentro de Dios. Por esta razón dijo Jesús, que debemos de amar a nuestros enemigos, porque también, son parte de Dios.

La divinidad no está localmente limitada a ningún tiempo o espacio. No hay molécula o partícula atómica que sea tan pequeña en la que Dios no esté presente y ninguna galaxia tan inmensamente grande que Dios no la abarque.

Todo lo que existe en el universo, es la misma energía en diferentes frecuencias vibratorias, constituyendo formas también diferentes, siempre generadas a partir de la misma energía fundamental. La energía es increada, eterna, siempre ha existido, subsiste por sí misma y da vida.

Es una Realidad Absoluta anterior a todo Ser es la Raíz sin Raíz de “todo cuanto fue, es, y será” Cuando moisés preguntó a Dios ¿quién eres? Él le respondió: “Yo Soy el que Soy”. ¿Por qué? Sencillamente, porque “Yo Soy” está en todo.

Por consiguiente “Yo Soy” es el nombre de Dios, que es la energía creadora. Cuando dices “Yo Soy”, estás simplemente nombrando a Dios en ti, por tanto, debe tener cuidado, como te expresa de ti mismo. Porque lo que diga, que eres lo está diciendo de Dios en ti y debe de ser positivo, ya que es una orden tuya para que se manifieste en ti.

El Salmo 1 39:7-10, dice: “¿A dónde podría alejarme de tu Espíritu? ¿A dónde podría huir de tu presencia?

Si subiera al cielo, allí estás tú; si tendiera mi lecho en el fondo del abismo, también estás allí. Si me elevara sobre las alas del alba, o me estableciera en los extremos del mar, aun allí tu mano me guiaría y me sostendría tu mano derecha”.

Pero al mismo tiempo en el Salmo 33:13-14, dice: Dios existe fuera de nuestro mundo creado: “El SEÑOR observa desde el cielo y ve a toda la humanidad; él contempla desde su trono a todos los habitantes de la tierra.”

Aparentemente estamos ante una contradicción, pues por un lado nos dicen que Dios está en toda parte y por el otro que esta fuera de su creación.

¿Cómo podemos entender esta incoherencia?

En primer lugar, se le llama Infinito y Absoluto; ahora bien, la forma implica limitación, un principio y un fin; y si Dios es infinito, ilimitado y absoluto, ¿cómo podemos pensar de Él como limitado a una forma?

En segundo lugar, si es ilimitado, debe estar en todas partes, y si está en todas partes no puede crear un universo externo, pues ¿dónde está el espacio para la creación? Además, un creador debe hacer algún movimiento en el espacio para crear un universo, lo cual parece imposible para el Infinito que está ya en todas partes.

Por último, si Dios se halla separado de Su universo, esto es, si Dios es una cosa y el universo otra cosa aparte, como el alfarero y el jarrón, ¿de dónde trajo Dios el material para la creación, si se cree que en el principio nada había, excepto Dios?

Igualmente, nos han enseñado, que es todo poderoso, pero al mismo tiempo que Satanás, es la causa de toda miseria y dolor en el mundo. Pero si ello fuere así, implicaría que tal Dios es impotente contra Satanás y por tanto no todo-poderoso.

Además se llama a Dios omnisciente, esto es, conocedor del pasado, presente y futuro; y a renglón seguido se nos dice que su propio ángel se reveló contra Él y se convirtió en Satanás; cosa que sugiere que Dios no tuvo la presciencia de prever que su propio ángel se le revelaría, por tanto no se puede llamar omnisciente.

Más aún, se considera a Dios como infinito y omnipresente, pero no se espera encontrarlo y mirarlo excepto en el cielo. Ambas cosas parecen incompatibles; si es infinito o sin forma ni límite, ¿cómo puede estar tan sólo en el Cielo, o sentado o de pié, en cualquier lugar especial? Tal Dios parece ser sencillamente un invento de algunos seres humanos para controlar y manipular a los demás.

Antes las inconsistencias, que presentan estas ideas, es justo escudriñar en otras fuentes, para comparar las distintas doctrinas y seguir la que este más acorde, con los dictados de nuestra consciencia.

Para la ciencia esotérica, la presencia de Dios es continua a través de toda la creación, aunque puede no ser revelada a la gente en la misma manera, al mismo tiempo en todas partes, debido a que tenemos libre albedrío y en tal sentido, nosotros somos quienes elegimos acercarnos a la divinidad, o alejarnos de ella.

Por tal razón, Él puede estar activamente presente en una persona, o situación, mientras que puede no revelar su presencia en otra persona, o circunstancia. En la Biblia, Pablo nos dice en mirando vuestros santuarios, hallé

Hechos 17:23: “Porque pasando y también un altar en el cual estaba esta inscripción: AL DIOS NO CONOCIDO. Al que vosotros adoráis, pues, sin conocerle, es a quien yo os anuncio.

El Dios que hizo el mundo y todas las cosas que en él hay, siendo Señor del cielo y de la tierra, no habita en templos hechos por manos humanas, ni es honrado por manos de hombres, como si necesitase de algo; pues él es quien da a todos vida y aliento y todas las cosa”

Ante la Omnipresencia de Dios surge la pregunta. Si Dios está en todas partes, ¿está también, por ejemplo, en un prostíbulo? La respuesta es sí, pero no se manifiesta.

Helena Blavatsky, en “La Doctrina Secreta” dice:

Espíritu y Materia son esencialmente la misma cosa, el Espíritu es Materia de la más sutil, elevada y cualificada vibración y la Materia es el Espíritu descendido a su aspecto más objetivo y pesado.

Admitiendo que la sutilidad o la densidad de un Plano dependerán siempre del grado en que el Espíritu predomine sobre la Materia o el de la Materia sobre el Espíritu, podemos entonces entender, que aunque Dios está en todas partes, no se manifiesta en la misma proporción.

En 1 Reyes 19:11-18. Dios le dice al profeta Elías: Sal fuera, y ponte en el monte delante de Jehová. Y he aquí Jehová que pasaba, y un grande y poderoso viento que rompía los montes, y quebraba las peñas delante de Jehová; pero Jehová no estaba en el viento.

Y tras el viento un terremoto; pero Jehová no estaba en el terremoto. Y tras el terremoto un fuego; pero Jehová no estaba en el fuego. Y tras el fuego un silbo apacible y delicado. Y cuando lo oyó Elías, cubrió su rostro con su manto, porque aquí si estaba Jehová.

Como la presencia de Dios se manifiesta de acuerdo a la persona, lugar y nación, existen personas, que al estar a nuestro lado, nos transmiten seguridad y paz. En cambio, otras nos provocan intranquilidad, debido a que, todos nuestros medios de defensa se activan, pues nos embarga una sensación de peligro, que nos mantiene alerta, cuando se van, nos sentimos relajados y recuperamos la paz.

De igual manera hay lugares como las iglesias, los bosques y las montañas donde se siente la presencia de Dios, más intensamente y sentimos la paz. Pero en otros lugares tales como, las cárceles, los hospitales y los mataderos de animales, nos invade un sentimiento deprimente.

http://www.mediafire.com/file/9r577cy56weo9zp/Despertando+La+Conciencia+Cristica+Elias+Rosario.pdf