¿POR QUÉ DIOS PERMITE QUE EL MAL PREDOMINE EN LA TIERRA?

Desde que era niño, escuchaba decir: “no hay mal que por bien no venga”, en el trayecto de mi vida, nunca pude comprender esta contradicción hasta que en mi incesante búsqueda encontré la verdad que encierra esta frase.

Sabemos, que el aura de la Tierra está psíquicamente muy contaminada por tanta maldad. Pero también sabemos que alrededor del mundo hay grupos de personas de buena voluntad, que a través de meditaciones y mediante la emisión de pensamientos positivos, intentan contrarrestar las fuerzas del mal que operan en el mundo. La pregunta es:

¿Por qué Dios permite que estas fuerzas oscuras esclavicen a la humanidad?

Hablas de las fuerzas maléficas y sin embargo te lo digo: no hay “fuerzas del mal” en el sentido en el que tú lo entiendes. Lo que hay es simplemente una potencialidad de caída, que a través de esa presión involutiva que produce, va a provocar en la Tierra un fenómeno de evolución.

NOTA: ESTA EXPLICACIÓN, CONCUERDA CON LA CAÍDA DEL HOMBRE QUE ENSEÑA LA BIBLIA

Te lo repito: no hay propiamente esas fuerzas maléficas, esas legiones negras, el DIABLO y todas esas cosas que ustedes denominan: “las fuerzas del mal”.

Lo que hay es simplemente una dinámica de dualidad, en donde por un lado hay una fuerza involucionaría que jala hacia abajo, para que justamente eso provoque en el ser humano, a través de la interacción de su inteligencia, se esfuerce en ir hacia arriba.

Sin estas dos polaridades enfrentándose la una con la otra. Sin este conflicto entre estas dos fuerzas. No habría la fricción necesaria para que justamente haya una evolución, haya un escape hacia el Cielo.

Porque si todo estuviera en una vibración estancada, o sea una vibración en donde ya no habría conflictos, es decir, un mundo en donde ya no habría antagonismos, entonces no podría efectuarse una evolución en ese mundo.

Con esto quiero decir que los planetas que están programados para evolucionar a un cierto nivel, forman parte de los mundos antagónicos, precisamente porque es a través de ese conflicto que una dinámica puede desencadenarse para hacerlos elevar en la vibración y en la consciencia.

En otras palabras, si las fuerzas involucionarías no nos presionaran. Nosotros los humanos no haríamos los esfuerzos necesarios para evolucionar. Y aunque deteste admitirlo, debo confesar que si no fuera por las adversidades que tuve que pasar, no habría hecho los esfuerzos que he hecho.

E incluso ahora, a pesar de tener un conocimiento más profundo de la vida y de la creación, lo que me impulsa fuertemente a seguir trabajando para desarrollarme, es el profundo deseo de liberarme de esa presión.

Desde los tiempos inmemorables en que los Padres espirituales han venido para tratar de guiar a la humanidad: Krishna, Buda, Jesús y todos los demás. Todos ellos han dicho más o menos lo mismo:

Que seamos buenas personas, que no hagamos daño a los demás, que seamos virtuosos, que nos purifiquemos y elevemos nuestras vibraciones, que aprendamos a desapegarnos de las aflicciones de la vida, etc. ¿Y cuántos los escuchan y aplican lo que aconsejan?

Desafortunadamente sólo una minoría. Así que se puede decir que hay dos maneras para evolucionar: la sabia y la torpe O “por las buenas o por las malas”.

  • La sabia o por las buenas, es cuando siguen y aplican las recomendaciones que les dan los Hermanos Mayores.
  • La torpe o por las malas, es cuando a pesar de las advertencias, hacen un mal uso de su libertad, pero luego tienen que lidiar con las consecuencias karmicas de sus actos. Y después de varios duros castigos, generalmente la persona termina reconociendo que estaba actuando mal y que finalmente los Hermanos Mayores tenían razón, y por lo tanto regresa al camino sabio.)

Y desafortunadamente se requiere proceder así, porque el hombre en general funciona de esa manera. No presta atención hasta que no se encuentra enfrentado a la adversidad.

Metafóricamente hablando: hay que “cortarle” los dedos para que se dé cuenta que tiene una mano para maniobrar. Y cuando percibe que le faltan los dedos, entonces se da cuenta de las actividades que no puede cumplir (justamente porque sus dedos le faltan). Y percibiendo el trabajo que no puede cumplir, entonces ahí es cuando (por fin) va a enfocarse en el trabajo que sí puede cumplir.

Y cuando comienza a reflexionar sobre el trabajo que podría lograr si tuviera de nuevo sus dedos, entonces por medio de su inteligencia, poco a poco los vuelve a formar, y así se convierte en el hombre de las manos perfectas.

Porque a través de sus manos, él puede dar órdenes a la naturaleza. A través de sus manos, él puede dar órdenes a los espíritus, él puede fabricar, él puede curar, él puede bendecir.

Con las manos que Jesús curó, y es con las manoses que todas las proezas pueden ser realizadas. Porque es a través de las manos que precisamente ustedes pueden tener acceso a la estrella del alba, porque la estrella del alba está en las manos. Sólo todo depende sí utilizan la derecha o la izquierda.

Quien dirige la conferencia pregunta: “por la izquierda, ¿se refiere al sendero de la izquierda? ¿El camino de los magos?”

Aquel que trabaja para él mismo, utiliza la mano que es específica de la materia, y así ordena con esa mano. Mientras que aquel que trabaja para Dios, utiliza la mano que es específica del Cielo.

Esto se debe porque hay en el hombre dos polos que ustedes han llamado el positivo y negativo, el yin y el yang. Y al respecto, se los reitero: lo que ustedes han llamado yin y yang, positivo y negativo, es simplemente como negativo: la parte material de la persona. Esta parte material ha sido designada negativa, porque justamente siempre jala al humano encarnado hacia abajo, hacia las cosas materiales, a escuchar a su yo inferior, a hacer los deseos de la personalidad.

Mientras que la otra parte del individuo ha sido llamada positiva, porque es la que busca moverse hacia arriba, elevarse hacia lo divino. Y es de ese conflicto, no lo olviden, que el Ser perfecto debe de emerger.

Pero también, esa mano material puede obrar en colaboración con la mano derecha, para justamente hacer las obras del Cielo. Y es en ese momento en que el humano se convierte en UNO, porque ya no hay más positivo o negativo, yin y yang, sino simplemente la unidad en ustedes.

Una mujer grande pregunta: ¿Pero es realmente necesario que tanto mal se haga?

 

Cuando utilizas la palabra “mal”. ¿A qué piensas?

Piensas a las guerras, piensas a la violencia, piensas a todas las cosas negativas que ocurren en la Tierra. Pero debes de comprender que TODAS esas desgracias, los hombres mismos las generan. Y al regresar les, sirven de motor para su evolución. Y con esto no quiero decir que la Jerarquía que guía el desarrollo de la humanidad ve con buenos ojos todos esos horrores, porque hacen evolucionar a los hombres y por lo tanto los tolera. NO

Lo que quiero decir es que el hombre optó por ese camino de evolución. Y evidentemente NO es el camino más agradable, evidentemente NO es la manera más luminosa para evolucionar, pero es la manera que la mayoría de los humanos eligieron y por lo tanto hay que lidiar con ello.

Así que los humanos deberán aprender el camino hacia la fraternidad (NO por la manera pesada) a partir de todos los conflictos que generan. Y cuando hayan terminado de pelearse, cuando hayan terminado de arruinarse, cuando hayan terminado de hacerse daño, entonces juntos, en una depresión global, en una depresión planetaria, se dirigirán verdaderamente hacia la solidaridad.

Si pudieran observar a un nivel más profundo, a un nivel más sutil, entonces constatarían la enseñanza que esas experiencias traen a los humanos, y también verían la depuración que eso produce en el aura de la Tierra, evitando así que se generen peores catástrofes. Y no estarían sólo lamentándose por la guerra que ocurre allá, el crimen que tuvo lugar allí, el terremoto o el huracán, que destruyo a un pueblo. No.

Ahora bien, me preguntas: ¿Es que es necesario que tanto mal se haga en el planeta?

La respuesta es NO. No es necesario. Pero como toda creación se le regresa a su creador, es inevitable. Y es que debes de comprender que si bien no existe el “mal cósmico”, en cambio SÍ existe el mal creado por los hombres.

Pero como todo karma conlleva una enseñanza, cuando ese mal se les regresa a los humanos, genera en ellos una vibración benéfica que va a concientizarlos de sus actos y de los aspectos todavía oscuros que tienen, y por consiguiente va ayudarlos a evolucionar.

Así por ejemplo, cuando hay una guerra, hay gente que es afectada por esa guerra, pero no son todas las personas del planeta. Es sólo un grupo de individuos quienes están concernidos con ese acontecimiento, con ese karma. Y a través de esa experiencia encuentran una especie de purificación. Entonces,

NOTA: Aquí podemos entender al Salmo 91, que dice: Caerán mil a tu lado y diez mil a tu diestra: Mas a ti no llegara

¿Por qué impediríamos a esos seres, venidos voluntariamente a pasar por ese evento (aunque ya no se acuerden que lo aceptaron) para que precisamente, pasando por esa prueba, puedan pagar su karma y retomar el camino de la evolución?

¿Qué sabes tú, si en otras vidas ellos no cometieron las mismas o incluso peores atrocidades, y es justamente su manera de redimirse de esos actos horrendos, convirtiéndose esta vez en las víctimas?

(Acuérdense, lo que dijo Jesús: “Aquel que mata con la espada, perecerá por la espada” [Mateo 26:52]. Sólo que karma no se aplica necesariamente en la misma reencarnación.

No deben por lo tanto de ver las cosas de la manera tan terrenal como lo hacen, sino que al contrario deben de ver las cosas con el desprendimiento que se enseña, precisamente en los libros sagrados: en donde se dice que el sabio no llora ni ante un acto de felicidad, ni ante un acto de tristeza, ni ante un acto de horror, porque él comprende el significado del acto. Y por lo tanto no ve la manifestación del acto, sino que percibe la esencia que hay detrás del acto.

Sin embargo, es cierto que en la Tierra también hay aberraciones, ya que no todo es castigo karmico y muchos actos malos son cometidos por la maldad de los hombres. Y en realidad es en ese sentido que me quisiste hacer la pregunta:

¿Por qué se deja a los humanos que hagan maldades y que por lo tanto vayan más allá de lo que la ley divina lo permite?

En realidad, esa era tu pregunta. . Y en este caso, la respuesta la encuentras en la propia pregunta: porque justamente los humanos disponen del libre albedrio, y ese libre albedrio les permite actuar mal.

Por consiguiente ese libre albedrio les permite ir más allá de lo que permite la ley divina. Pero les permite cruzar por un corto período de tiempo (una vida o dos) y no por un largo periodo, no por una eternidad por así decirlo de violación de la ley.

Esto se les es permitido, se les es tolerado, un poco como al adolescente que se le permite escaparse de la escuela para andar de vago. Para que después de sufrir las consecuencias de esa actitud, comprenda que finalmente la escuela es la mejor opción, porque justamente hay en ella los medios para aprender, los medios para llegar a ser alguien grande en la vida.

Y habiendo comprendido eso, el adolescente regresa a la escuela con una motivación y una determinación que no tenía al principio, para aprender a ser un adulto responsable y alguien útil en la sociedad.

De la misma manera el libre albedrío es esa extralimitación que se les es permitido a los seres humanos, para que a partir de ese descontrol, aprendan el verdadero sentido de las leyes divinas, el verdadero sentido de su vida también, y sobre todo el ejercicio correcto de su libertad.

Porque no hay que olvidar y no hay que jamás perder de vista que en la Tierra ustedes están aprendiendo sobre todo el ejercicio de la libertad. Pero desafortunadamente, el ejercicio de la libertad no se aprende usualmente, sin que haya destrozos.

Sobre esto me explico: ustedes (desde un punto de vista cósmico) todavía son unos adolescentes inmaduros. Pero están destinados a dirigir una parte de la creación. Y entonces, cuando terminen de crecer, recibirán un enorme poder: el poder creador de Dios. Nota: Somos niños espirituales dijo el Apóstol Pablo

Este gran poder, ustedes deben de aprender a ejercerlo con sabiduría, y es por eso que Dios les ha otorgado la libertad, porque no se puede verdaderamente alcanzar la sabiduría mas que por el aprendizaje del uso correcto de la libertad.

Y cuando hayan aprendido a ejercer esa libertad sabiamente, es decir: con siempre un conocimiento de causa y siempre en armonía con la creación. En ese momento, el poder divino les es brindado y pueden reinar sobre la creación como dijo Jesús; VOSOTROS SOY DIOSES

Pero antes de llegar a esa etapa, tienen justamente que adquirir la sabiduría para comprender qué es lo que pueden hacer y qué es lo que no deben de hacer. Y es ahí, en donde lamentablemente los problemas se producen.

Es ahí en donde ocurren las guerras, es ahí en donde ocurren las violaciones, es ahí en donde ocurren los crímenes, es ahí en donde ocurren todas esas aberraciones. En donde los maridos golpean a sus esposas, cuando les habían dicho un “te amo” para toda la vida…

Es en ese punto que todo se vuelve fricción, porque justamente en el aprendizaje de la libertad también hay fricción, ya que la libertad también es una fuerza. Y de hecho es la principal fuerza de vuestra espiritualidad y de vuestra evolución, porque precisamente ustedes vinieron a la Tierra para aprender a ejercer vuestra libertad, pero sabiéndola vivir en harmonía con las leyes cósmicas.

FUENTE: Conferencia del Maestro Pastor, 19-10-84

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