¿POR QUÉ  NO SE DEBE HABLAR MAL DE LOS MUERTOS?

A pesar de que una persona nos haya provocado mucho daño, sin importar todo el sufrimiento que hayamos padecidos por su actitud, cuando muere nos sentimos compelidos a perdonarlo y no hablar sobre los hechos. ¿QUE NOS IMPIDE HABLAR MAL DE LOS DIFUNTOS? Actualmente la mayoría de los seres humanos vivimos bajo la influencia del Ego, (deseos y apegos).

Cuando una persona fallece, sus apegos y deseos pueden hacer que el cuerpo sutil (Alma) permanezca apegada a la Tierra después de la muerte y, por lo tanto, se le haga difícil avanzar en la vida posterior. Por esta razón es que siempre que nos enteramos del fallecimiento de cualquier persona sin pensarlo dos veces le deseamos QUE DESCANSE EN PAZ

Hablar sobre la persona fallecida atrae la energía asociada con ella. Cuando conversamos sobre el recién fallecido, las partículas sutiles vibran y se transmiten mediante el habla. DEBIDO A ESTAS VIBRACIONES, EL CUERPO SUTIL DEL DIFUNTO ES ATRAÍDO HACIA EL LUGAR DE LA CONVERSACIÓN UNA Y OTRA VEZ, y entonces vaga en ese entorno. De aquí provienen las visiones de recién fallecidos y movimientos extraños, como caída de objeto, ventanas que se cierran, o abren etc. ES POR ELLO QUE DESDE TEMPRANA EDAD ESCUCHÁBAMOS DECIR QUE DE LOS MUERTO NO SE HABLA MAL

Para abundar sobre el tema transcribimos un texto del libro: Visiones del Mundo Espiritual, de Rudolf Steiner: Aquellos espíritus que acostumbran a examinar un poco las cosas, habrán observado el siguiente fenómeno en ellos mismos — y confío en que muchos también lo hayan hecho. Tomemos el caso de un hombre que haya odiado a alguien o que quizá sólo tenía conciencia de serle antipático.

Ahora bien, cuando la persona que ha sido odiada o no ha gozado de aprecio muere, ocurre a menudo que el hombre que lo odiaba en vida no puede seguir odiándolo con la misma intensidad; no puede mantener su antipatía: Si el odio continúa más allá de la tumba, él experimenta una especie de vergüenza de que así sea.

Esta sensación, experimentada por muchos, puede rastrearse en forma clarividente, y durante esta investigación uno se puede hacer la siguiente pregunta: “¿Por qué sentir vergüenza por el odio o la antipatía hacia el muerto, teniendo en cuenta que absolutamente nadie sabía que se abrigaban esos sentimientos?”.

Cuando el investigador clarividente sigue, a través de las puertas de la muerte hasta los mundos espirituales al que ha partido, y allí vuelve la vista hacia el hombre que quedó atrás, encuentra que en general, aquél tenía una percepción muy clara del odio del que vive; en realidad, si se me permite la expresión, ÉL VE Y SIENTE EL ODIO, POR ASÍ DECIRLO DEL QUE ESTA EN LA TIERRA.

El clarividente es capaz de establecer en forma muy precisa que el muerto percibe el odio, y podemos también averiguar qué significado tiene ese odio hacia el muerto. EL ODIO CREA UN OBSTÁCULO PARA SUS BUENAS INTENCIONES EN SU MEDIO AMBIENTE ESPIRITUAL, comparable a los obstáculos que, en la tierra, podemos encontrar atravesados en el logro de nuestros propósitos.

Es un hecho que, en el mundo espiritual, los muertos encuentran que el odio o la antipatía sentida hacia ellos es un obstáculo en el camino para llevar a cabo sus buenas intenciones. Podemos entender entonces por qué, en un espíritu que bucea un poco en sí mismo, EL ODIO, AUN AMPLIAMENTE JUSTIFICABLE, SE EXTINGUIRÁ A CAUSA DE LA VERGÜENZA QUE PRODUCE, DESPUÉS DE LA MUERTE DEL SER ODIADO.

Si un hombre no es clarividente, no conoce con certeza la razón, pero una sensación natural en su espíritu le dirá que está siendo observado. El siente: “EL MUERTO SE DA CUENTA DE MI ODIO. ESTA ANTIPATÍA MÍA ES UN OBSTÁCULO EN EL CAMINO DE SUS BUENAS INTENCIONES”. Existen en el alma humana muchos sentimientos profundos que se aclaran cuando ascendemos a los mundos espirituales y enfrentamos los hechos espirituales que son la causa de estos sentimientos.

Así como en la tierra no deseamos que nos observen desde afuera, físicamente, cuando hacemos ciertas cosas — y en realidad nos
abstenemos de hacerlas si sabemos que nos observan
— ASÍ TAMBIÉN, NO SEGUIMOS ODIANDO A UN HOMBRE DESPUÉS DE SU MUERTE SI TENEMOS LA SENSACIÓN DE QUE NOS OBSERVA. Por el contrario, el cariño, o la simpatía, que experimentamos por el muerto, hacen realmente más fácil su viaje; elimina los obstáculos a su paso.

LO QUE AHORA ESTOY AFIRMANDO, ES DECIR, QUE EL ODIO CREA OBSTÁCULOS Y QUE EL AMOR LOS ELIMINA, no supone interferencia alguna con el Karma, mayor que la de algunas cosas que ocurren en la tierra y que no debemos considerar que pertenecen directamente al Karma.

Por ejemplo, si tropezamos con una piedra, no debemos atribuir eso siempre al Karma — de todos modos, a un Karma moral. En el mismo sentido, no está en contradicción con el Karma, el hecho de que los muertos experimenten alivio a causa del amor que fluye desde la tierra o que encuentren obstáculos que obstruyen el camino de sus buenas intenciones.

Otra cosa que interesará aún más poderosamente, en lo que se refiere al intercambio entre los vivos y LOS MUERTOS, ES EL HECHO DE QUE LOS MUERTOS NECESITAN, EN CIERTO SENTIDO, ALIMENTO, AUNQUE NO, NATURALMENTE, EL MISMO ALIMENTO DE LOS SERES HUMANOS EN LA TIERRA, SINO UN ALIMENTO PSÍQUICAMENTE ESPIRITUAL.

Así como en la tierra nosotros tenemos campos de cosecha, en los cuales maduran los frutos que sostienen nuestra vida física (puedo usar la comparación porque corresponde a los hechos), así también los muertos deben tener sus campos de cosecha en los cuales puedan recoger los frutos que necesiten para el tiempo que media entre la muerte y un nuevo nacimiento.

CUANDO LA VISIÓN CLARIVIDENTE ACOMPAÑA A LOS MUERTOS, PUEDE VER QUE LAS ALMAS HUMANAS, QUE CONOCIERON EN LA TIERRA, SON LOS CAMPOS DE COSECHA DE LOS MUERTOS. Es en verdad, no sólo sorprendente, sino perturbador en extremo para el hombre que por primera vez es capaz de ver en el mundo espiritual, darse cuenta de cómo las almas que viven en el período intermedio entre la muerte y un nuevo nacimiento, se precipitan hacia las almas dormidas en busca de los pensamientos e ideas espirituales, que allí se puedan encontrar. De ellas obtienen la provisión de alimentos que necesitan.

CUANDO VAMOS A DORMIR POR LA NOCHE, LOS PENSAMIENTOS E IDEAS QUE HAN FRECUENTADO NUESTRA MENTE EN LAS HORAS DE VIGILIA, VUELVEN A LA VIDA — se convierten en seres vivientes, por así decirlo-. Luego las almas de los muertos se acercan y participan de estas ideas, y al obrar así, se sienten alimentadas.

¡OH! ES UNA EXPERIENCIA CONMOVEDORA EN EXTREMO EL VOLVER NUESTRA VISIÓN CLARIVIDENTE HACIA LOS MUERTOS QUE VISITAN DE NOCHE A SUS AMIGOS Y PARIENTES DORMIDOS.  DESEANDO BAÑARSE ALLÍ  y nutrirse de los pensamientos e ideas que los seres vivientes llevan consigo al sueño, pero no pueden hallar nada nutritivo.

Es que hay una gran diferencia entre una idea y otra, en lo que se refiere a nuestra condición en el sueño. SI ESTAMOS OCUPADOS TODO EL DÍA CON LA PARTE MATERIALISTA DE LA VIDA, dedicando nuestra mente sólo a lo que ocurre en el mundo físico y a lo que allí se puede hacer, y antes de irnos a dormir no dedicamos un solo pensamiento a los mundos espirituales, no podemos ofrecer alimento alguno para los muertos.  Así negamos el alimento anímico necesario a aquellas almas que, después de la muerte, están obligadas a obtener de nosotros su nutrición.

Para comprender correctamente este hecho, es necesario aclarar que, después de la muerte, podemos alimentarnos de los pensamientos e ideas de aquellas almas que de algún modo estuvieron en contacto con nosotros durante nuestra vida. No podemos obtener alimentos de aquellos que no estuvieron en contacto con nosotros.

Si hoy difundimos la ciencia espiritual de modo que podamos tener nuevamente un vivo contenido espiritual en el alma, entonces mis queridos amigos, no solo trabajamos para que los seres vivientes queden satisfechos, sino que tratamos de llenar nuestros corazones y nuestras almas con pensamientos acerca del mundo espiritual sabiendo que los muertos que estuvieron en relación con nosotros en la tierra, deben alimentarse con ellos.

Hoy tenemos la sensación de que no sólo trabajamos para los que llamamos seres vivientes, sino también de que servimos al mundo espiritual al difundir la Ciencia Espiritual. Cuando nos dirigimos a los vivos explicando cómo debe ser este diario vivir, entonces, a causa de la satisfacción que estas almas experimentan, estamos creando ideas para su vida nocturna que pueden ser un alimento provechoso para aquellos cuyo Karma los condujo a la muerte antes que a nosotros. 

COMO YA LO HE DICHO, LOS MUERTOS PUEDEN OBTENER ALIMENTO SÓLO DE AQUÉLLOS CON QUIENES TUVIERON CONTACTO EN VIDA, y tratan de juntar a las almas entre sí para hacer aún más extensos los campos de cosecha de los muertos.

Pueden leer el libro gratis: “Visiones del Mundo Espiritual”

En este link: http://eruizf.com/lecturas/martinistas/rudolf_steiner/rudolf_steiner_visiones_del_mundo_espiritual.pdf

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