LOS BENEFICIOS DE INCINERAR A LOS MUERTOS

¿Por qué  se le tiene miedo a los muertos, sin importar el profundo amor que nos unía a ellos?  ¿Por qué a nadie le gusta visitar o pasar cerca de un cementerio durante las noches? ¿ Ni permanecer solo en la habitación donde acaba de fallecer una persona?

Pienso que la descomposición que sufre el cadáver infunde este miedo. A continuación presentamos un articulo sobre la importancia de la incineración.

Hasta el 5 de julio de 1963 la disciplina canónica era severa en lo tocante a la cremación de los cuerpos de los fieles fallecidos. Castigaba negando las Exequias —es decir, la Recomendación del alma, y la celebración de las Misas de cuerpo presente, a aquellos que postulasen la cremación de su cadáver.

La Teosofía sostiene que es mucho más beneficioso (y esto en varios sentidos) que los cadáveres sean incinerados en lugar de ser enterrados. La primera incineración en los Estados Unidos fue la del Barón de Palm en diciembre de 1876, y también fue uno de los primeros miembros de la Sociedad Teosófica.

En el Reino Unido, la primera incineración oficial no tuvo lugar hasta marzo de 1885, puesto que la práctica había sido ilegal, según la legislación británica, hasta el año anterior. Al inicio no era muy popular y solamente un número muy pequeño de incineraciones se efectuaban cada año.

Y de hecho, Madame Blavatsky (la fundadora del Movimiento Teosófico) fue una de las primeras personas en ser incinerada en el Reino Unido, tras su muerte en Londres en mayo de 1891.

Con el tiempo, la práctica y el procedimiento ganaron una mayor aceptación, y las últimas estadísticas sugieren que hoy en día más del 70% de los fallecidos en el Reino Unido son incinerados. En los EEUU, de 32.3% en el 2005, ha pasado a un 51.6% en el 2016. En Canadá en el 2015, el 65.5% de los fallecidos fueron incinerados

Algunas personas, sin embargo, tienen preocupaciones peculiares sobre la incineración. Hay quienes tienen miedo o creen que el proceso de incineración impedirá que el alma pueda ir al Cielo. Y a otros les preocupa que la incineración de alguna manera dañe o destruya el alma.

Pero las enseñanzas de la Teosofía eliminan estas falsas ideas con dos puntos principales:

1- El alma abandona el cuerpo cuando la muerte física ocurre, y

2- Es evidente que el alma no es una cosa física o material, y por lo tanto no puede ser afectada de ninguna manera por el fuego material físico.

 William Judge explica, que el fuego material sólo puede tener efecto sobre la materia y la sustancia pertenecientes al plano material y por consiguiente, el proceso de incineración no puede perturbar, dañar o afectar negativamente a ninguna parte de nuestro ser que no sea el cuerpo físico, el cual ya está muerto antes de la incineración de todos modos.

La incineración no causa daño físico o metafísico de ningún tipo. EN CAMBIO, APORTA VERDADEROS BENEFICIOS:

  1. Según la Teosofía, el cuerpo astral o cuerpo sutil, (elemento intermedio entre el alma y el cuerpo físico). se desintegra después de la muerte al mismo ritmo que el cadáver físico.

El cuerpo astral se separa del cuerpo físico en el momento de la muerte, pero luego permanece cerca, descomponiéndose y desvaneciéndose junto con el cuerpo físico al que anteriormente había dado vida.

Y si el cuerpo físico está meramente enterrado, los restos del cuerpo astral permanecerán por mucho más tiempo, y esto podría tener consecuencias indeseables. Pero si el cuerpo físico es incinerado después de la muerte, el cuerpo astral se disuelve rápidamente.

  1. La incineración da como resultado que el alma se libere más rápido de cualquier atracción restante que pueda tener hacia la Tierra y las cosas del plano físico (lo que de otro modo podría obstaculizarla en la primera parte del proceso posterior a la muerte).

3-Desde un punto de vista sanitario, la incineración es de gran importancia, ya que elimina la materia nociva, o aquella que está en un estado tal que es nociva para las personas vivas». Se deshace de manera rápida y limpia el cuerpo físico fallecido, eliminando muchas cosas desagradables y dañinas en el proceso.

La cremación ha sido el método tradicional utilizado en el Oriente pero desafortunadamente aquí en Occidente incorrectos conceptos nos han llevado a enterrar a los muertos.

Después de la muerte, se expulsan gases que son excretados por el cuerpo. Son gases físicos comunes, como los de putrefacción, etc. Puesto que son gases que salen de un cuerpo en descomposición, sus frecuencias y vibraciones son de naturaleza negativa y, como resultado, el componente tama (fuerza de la oscuridad, la ignorancia y la destrucción) aumenta en el entorno inmediato.

Los Fantasmas y las energías negativas  se sienten atraídos por estas frecuencias negativas y penetran en el entorno del cadáver. De este hecho proviene el miedo, que les tenemos a los muertos.

Cuando uno de nuestros seres queridos fallece, ¿Por qué querríamos prolongar la horrible putrefacción y descomposición de sus restos mortales metiendo esos restos en una caja de madera y luego enterrándola a unos pocos pies bajo tierra?

Realmente no se puede decir nada a favor del entierro, pero se puede decir mucho a favor de la incineración. Muchas personas encuentran que experimentan un cierto grado de “alivio emocional” después de que su ser querido haya sido incinerado, un alivio que de otro modo no hubieran podido obtener con la constante idea de que «su cuerpo está descomponiéndose en la tumba».

También, cuando una persona muere por enfermedades infecto-contagiosas, es recomendable la cremación debido a que así se eliminan definitivamente posibles focos de infección. Una de las más peligrosas fuentes contaminantes es la existencia de radioisótopos en el cadáver, si este fue expuesto en vida a la radioterapia.

Preservar cadáveres es crear fantasmas, explica Helena Blavatsky, es crear espectros de pesadilla, de alucinaciones y miedo, que sólo son proyecciones errantes de los cadáveres preservados.

La muerte exhala muerte. Los cementerios envenenan la atmósfera de las ciudades, y las emanaciones fétidas de los cadáveres infectan a los niños incluso en el vientre de sus madres. La gente comienza intuitivamente a darse cuenta de la gran verdad, y ahora, en muchos lugares abundan los crematorios para incinerar a los cadáveres.

Actualmente, la Iglesia Católica aprueba la Cremación, pero prohíbe esparcir las cenizas

Fuente: http://esoterismo-guia.blogspot.com/

1 Comment on "LOS BENEFICIOS DE INCINERAR A LOS MUERTOS"

  1. Estanilao Mercado, Madrid | abril 4, 2018 en 2:26 pm | Responder

    Ecxelente,es un tema que debe ser discutido en las reuniones familiares, el cuerpo termina
    convirtiendose en polvo si es enterrado o cremado, con la cremacion el proceso es mas rapido y se evita la putrefaccion que contamina la naturaleza

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