CÓMO PERDONAR Y PERDONARTE A TI MISMO

Todos hemos experimentados sentimientos de culpa por haber ofendido a alguna persona de nuestro entorno. Este malestar nos produce una sensación de angustia, que nos quita la paz. Para superar esta situación, es recomendable pedir perdón. Pero muchas veces la persona se niega a perdonarnos, o se aleja para evitar el contacto, que nos permita pedir perdón.

Si no es posible reparar el daño, ni pedir perdón; entonces vive tu vida lo mejor que puedas. Considera el bien que puedes hacer en el presente, en el ahora; en lugar de hundirte en una pena que no puedes deshacer. En el fondo todos venimos de la misma fuente, lo que hacemos a otro no lo hacemos a nosotros mismos.

Si le hiciste un daño a una persona y ella te impide repararlo, hazle un bien a otra. La armonía que genera con un acto bondadoso, comienza a liberarte de la sensación de malestar, que siente por haber actuado mal. Hacer el bien nivela la balanza y trae la paz perdida.

Los beneficios que puedas aportar a los demás, te convierten en una persona más feliz y hacen más fácil perdonarte a ti mismo y perdonar a otros. Pero, no solo se trata de perdonar, sino también de que nos demos cuenta que nosotros no somos perfectos y también debemos revisar cuál es nuestra participación en el problema, porque EXISTE LA POSIBILIDAD DE QUE SEAMOS NOSOTROS LOS QUE DEBEMOS PEDIR PERDÓN POR NO HABER COMPRENDIDO LA SITUACIÓN DEL OTRO.

Por lo cual es necesario, que nos pongamos en sus zapatos, para poder comprender sus circunstancias y su historia, que le conducen a ser como es. Quizás fue un niño o niña, que no le enseñaron valores humanos, o que fue maltratado y abusado sexualmente en su niñez y este traumatizado. Quizás estaba abrumado por problemas económicos. Puede ser que estuviera sufriendo de un trastorno psicológico, en medio de una separación, o la perdida de su trabajo. Hay numerosas causas, que pueden incidir en la actuación del ser humano.

Esto no justifica que nos haga daño pero será más fácil para nosotros comprender las razones, que tuvo para actuar de tal manera y podremos iniciar el proceso de limpiar nuestra mente y nuestro espíritu con el perdón.

En la mayoría de los casos, somos lastimados por quienes nos aman y por las personas cercanas a nosotros y no por extraños. La razón es la interacción estrecha que tenemos con ellos.  Según el Maestro Choa Kok Sui: “Cuando dos personas interactúan frecuentemente, hay fricción. El lubricante es el amor en la forma de pensamientos amorosos, sentimientos amorosos, palabras amorosas y acciones amorosas.”  Es por ello, que aunque nuestros hijos nos ofendan siempre los perdonamos porque el amor, que sentimos por ellos cubre la falta.

Demos gracias a quien nos ha perdonado y también demos gracias a quien nos ha ofendido. Vivimos en un mundo dual, de luz y oscuridad; bien y mal; amor y odio etc.  Tenemos que interactuar entre las dos polaridades. La ofensa nos hace sentir los efectos del mal y sufrimos. La virtud, los efectos del bien y nos sentimos felices.

Es posible que el universo haya puesto a esa persona en tu vida para que te imparta la lección, que necesita aprender en ese momento y te enseñe, que tú también has ofendido. Por lo tanto, el dolor que te ha causado, no es más que un medio para aprender a evolucionar y dejar atrás todo aquello, que te ata a un pasado oscuro.

“Amad a vuestros enemigos, bendecid a los que os maldicen, haced bien a los que os aborrecen, y orad por los que os ultrajan y os persiguen” dijo el Maestro.

SI GOLPEA A JESÚS, O A UN BUDA, DE SU INTERIOR BROTARA AMOR Y COMPASIÓN, PORQUE HAN ALCANZADO ALTOS NIVELES ESPIRITUALES .

Pero un bajo nivel espiritual puede llevar a la persona a llenarse de prepotencia y decir: “Yo perdono pero no olvido, o Yo jamás lo perdono, o Yo lo perdono, pero lo quiero lejos de mi. Y es que, en ese nivel espiritual predomina el EGO, no existe la humildad y con negarse a perdonar se sienten superiores, creen que están castigando al otro y solo ellos tienen el poder para liberarlo de los sentimientos de culpa. Piensan que si perdonan están haciéndole un favor a un enemigo.

Y es que, no pueden ver que se están haciendo un favor a ellos mismo. No comprenden, que mientras exista un vinculo de desarmonía estarán enlazados, con la otra persona por la energía negativa y hasta que no se restablezca la armonía, estarán atrayendose mutuamente en esta vida o en otra. Es cierto, que para sanar cualquier herida se requiere un tiempo de duelo, pero tampoco debemos quedarnos estancados, sin superar esa etapa oscura.

¿CÓMO PERDONARTE A TI MISMO?

¿Qué ocurre cuando somos nosotros los que nos tenemos que perdonar? Pues simplemente hay que hacer lo mismo que si fueras a perdonar a otra persona. Primero necesitas comprender que eres imperfecto y no eres el único, que ha cometidos errores y por tal razón no debe preocuparte demasiado y triturar tu mente por sentimientos de culpa.

¿Y para qué necesitaría perdonarme? Porque sin errores no podemos aprender nuestras lecciones y crecer. Los errores sucederán obligatoriamente, es lo mismo que le ocurre al niño cuando comienza a aprender a caminar, se cae constantemente pero al fin logra el objetivo. El nuestro es llegar a la meta, a nuestra Fuente Divina.

“El verdadero perdón es cuando puedes decir: Gracias por esa experiencia.”  Oprah Winfrey

 Bibliografia:

http://www.feconamor.com/por-que-perdonar-y-pedir-perdon/

http://www.mundopranico.com/7-tecnicas-ayudarnos-perdonar-mas-facilmente/

 

 

1 Comment on "CÓMO PERDONAR Y PERDONARTE A TI MISMO"

  1. Muy buen articulo, solo las personas de bajo nuvel espiritual, no perdonan, porque su baja autoestima,le hace creer que perdonando dan muestra de debilidad. Los seres de elevado nivel espiritual siempre perdonan porque saben que toda ofensa es fruto de la ignorancia

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