KARMA INDIVIDUAL Y KARMA FAMILIAR

El planeta tierra es la escuela de la vida, donde el Alma viene para aprender las lesiones, que necesita para alcanzar niveles espirituales más elevados. Es por ello, que antes de encarnar, el Alma es asesorada por guías, que la ayudan a escoger a la familia más adecuada para su desarrollo espiritual.

Así como cada grado escolar tiene las materias, que debemos aprender, para pasar a un grado superior. En la familia, el Alma encuentra las enseñanzas y las experiencias, que necesita para transmutar la energía negativa, que arrastra de vidas pasadas y le impide avanzar en su viaje hacia la Fuente Divina.

Somos la continuidad de  nuestros antepasados y por tal razón, heredamos lo bueno y también lo malo. La carga de energía negativa, que heredamos se suma a la que días tras días vamos creando, con nuestros pensamientos, palabras y acciones. Lo que se convierte en una montaña de obstáculos, que se interponen en el camino, que conduce a la divinidad.

Por el contrario, todas nuestras buenas acciones, sumado a la herencia positiva (Dharma) nos  impulsan y nos elevan a niveles, donde podemos  avanzar con más rapidez. Como el vuelo del aves, comparado con el arrastrarse del gusano.

En el ámbito religioso, la Biblia nos dice en Éxodo 34:7: “El Señor visita la iniquidad de los padres sobre los hijos y sobre los hijos de los hijos, hasta la tercera y cuarta generación.

Por otra parte, la Ciencia nos enseña, que tenemos una herencia genética consistente en la transmisión del material genético de generación en generación a través de los gametos (espermatozoides u óvulos). La mitad de nuestro material genético lo heredamos de nuestro padre y la otra mitad de nuestra madre.

 Y esto lo vemos por todas partes: en el aspecto negativo, heredamos, las enfermedades corporales, las mentales y la apariencia física etc. En el aspecto positivo, heredamos los talentos, tales como las habilidades deportivas, artísticas etc. O sea que, no solo existe el karma individual, sino que hay otro que heredamos de la cadena familiar.

El Karma individual se sumerge en el karma familiar, para que la persona reciba la ayuda de la fuerza del grupo. Con este apoyo se hace más ligera la carga, y más fácil de disolver EL AMOR FAMILIAR ES UNA FUERZA PODEROSA, CAPAZ DE TRANSMUTAR LOS PODERES DEL MAL. Pero evolucionamos en un mundo dual, de luz y oscuridad; bien y mal; amor y odio etc.

De las tinieblas resplandece la luz enseña la Biblia, en Juan 1:6,  Así como la familia es nuestra principal fuente de amor, también en ella tenemos que experimentar el odio y el rechazo, de parte de aquellas Almas que todavía no han despertados a la luz del Espíritu y siguen dormidas entre los lazos de la materia.

Y es que, los miembros más avanzados espiritualmente, tienen misiones mas elevadas, para beneficiar al grupo y esto causa rechazo y antipatía entre algunos de los que tienen niveles espirituales mas bajo en que reina el egoísmo y el afán de lo material.

Por ejemplo, en el clan familiar siempre aparece alguien, que es impulsado a alejarse del grupo y explorar muevas áreas para que los demás puedan llegar establecerse y progresar. Otros tienen el poder para romper las cadenas, que atan a la familia con energías negativas (miserias, alcoholismo, prostitución, delincuencia, etc.) También están aquellos, que sirven de apoyo a los más débiles, para que logren superar sus adversidades etc.

La carga genética de cada persona contiene un patrón energético que, si no es reparado durante su vida presente, continuará transmitiéndose en su próxima reencarnación. Cada nuevo ser, en el nacimiento y a lo largo de su vida es influenciado por este patrón energético y por su propia carga kármica.

Por eso podemos comprobar como hay familia, que de generacion en generacion se van repitiendo constantemente ciertos patrones y situaciones hasta que son trascendidas (mujeres que repiten con hombres, que las maltratan y abusan de ellas, divorcios, hijos abandonados por los padres, delincuencia, prostitución, alcoholismo, enemistad entre padres e hijos y entre hermanos, muertes a destiempo etc.)

Cuando liberáramos estas cargas sistémicas, estamos liberando a toda la cadena familiar, cerrando un ciclo que le permite a cada nuevo miembro crecer y desarrollar al máximo su potencial. Así las siguientes generaciones ya no tendrán que repetir ese patrón.

Uno de los aspectos positivos más importantes del karma es la capacidad que tenemos de crear y cambiar. El karma personal es creativo, ya que podemos decidir cómo y por qué actuar. Al mismo tiempo, nuestro futuro no está totalmente predeterminado, podemos cambiarlo y mejorarlo.

Debemos trabajar con dos karmas: el individual y el de la cadena familiar, para liberar al alma y limpiar los obstáculos de nuestro camino y el de las futuras generaciones. Porque cuando el karma familiar no afecta a una perdona afecta a sus descendientes.  Es por ello, que debemos de investigar nuestras raíces, la vida de nuestros ancestros, que tipo de personas fueron, las enfermedades que sufrieron, de que murieron y cualquier otro detalle, que podamos cargar en nuestros genes. 

De modo que, podamos identificar patrones repetitivos, que nos permitan comprender, que tendencias heredamos y tenemos que enfrentar y vencer, cuáles son nuestros puntos débiles y cuáles son los fuertes.

Desde el momento, en que un miembro de la familia observa las causas, la energía de su atención comienza a disminuir los efectos. Y los patrones Kármicos familiares comienzan a perder fuerza.

Basta con que un miembro de la familia observe las generaciones pasadas, descubra la repetición de algunos hechos y decida no dejarse arrastrar por esa tendencia de energía negativa. Basta con que tan solo una persona de decida a romper con ese esquema.

TAL VEZ USTED, QUE ESTA LEYENDO ESTE CONTENIDO, ES LA PERSONA ESCOGIDA PARA ROMPER DEFINITIVAMENTE CON ESOS PATRONES QUE HAN AFECTADO A GENERACIONES DE SU FAMILIA.

Be the first to comment on "KARMA INDIVIDUAL Y KARMA FAMILIAR"

Deja un comentario.

Tu dirección de correo no será publicada.


*