LA AUTO-INDAGACIÓN: ¿QUIÉN SOY YO? (2)

No hay una meta que alcanzar. Nada debe ser alcanzado. Tú eres el Sí mismo, siempre existes. Ver a Dios o el Sí mismo es solamente verte a ti mismo. Ver es ser. Tú, que eres el Sí mismo, quieres saber cómo alcanzar el Sí mismo.

LO ÚNICO QUE NECESITAS ES ABANDONAR EL PENSAMIENTO DE QUE ERES UN CUERPO y abandonar también los pensamientos de las cosas externas o no-Sí mismoTantas veces como la mente acuda a los objetos exteriores, impídelo y fíjala en el Sí mismo o Yo. Ese es todo el esfuerzo que se te pide.

Devaraja Mudalrar, Día a día con Ramana Maharshi (Sri Ramanasramam, 1984), p. 287.

Una comprensión teórica no es suficiente para resolver la pregunta “¿Quién soy yo?” y, a través de ella, el problema del nacimiento y la muerte. Esa comprensión es un retrato de la realidad, y no la realidad misma. Si persistentemente te preguntas “¿Quién soy yo?” con devoción y ardor, es decir, movida por un genuino deseo de auto-conocimiento, realizarás la naturaleza de la Mente.

 Ahora bien, la Mente es más que tu cuerpo y más de lo que ordinariamente se llama mente. La realización interna de la mente es la realización de que el universo y tú NO son dos. Esta conciencia debe venir con una certeza tan sobrecogedora que involuntariamente te golpees en el muslo exclamando, “¡Por supuesto!”

Philip Kapleau, Los Tres Pilares del Zen, p. 150.

P: ¿QUÉ VE USTED?

R: Veo lo que usted también podría ver, aquí y ahora, si no fuera por el enfoque incorrecto de su atención. Usted no presta ninguna atención a sí mismo. Su mente está toda con cosas, personas e ideas, nunca con usted mismo. CÉNTRESE EN SÍ MISMO, se consciente de su propia existencia. Vea cómo funciona usted, observe los motivos y los resultados de sus acciones.

Estudie la prisión que ha construido a su alrededor, sin darse cuenta. Sabiendo lo que usted no es, llegará a conocerse a sí mismo. […] Todas las definiciones se aplican solo a su cuerpo y a sus expresiones. Una vez que pierda esta obsesión por el cuerpo, volverá a su estado natural espontáneamente y sin esfuerzo. La única diferencia entre nosotros es que yo soy consciente de mi estado natural, mientras que usted está aturdido.

Al igual que el oro convertido en joyas no difiere del oro en polvo, salvo cuando la mente crea la diferencia, del mismo modo nosotros somos uno en el ser ―SÓLO NOS DIFERENCIAMOS EN APARIENCIA. Esto lo descubrimos siendo serios, buscando, indagando, cuestionando cada día y cada hora, y entregando la propia vida a este descubrimiento.

Sri Nisargadatta Maharaj, Yo Soy Eso (Editorial Sirio, 2003), p. 22-23.

 Es cierto que la mayoría de las personas piensan de sí mismas como cuerpo y mente, pero eso no quita que estén equivocados. El hecho es que en su naturaleza esencial todos los seres sintientes trascienden su cuerpo y su mente, que no son dos, sino uno. El fracaso del ser humano en percibir esta verdad fundamental es la causa de sus sufrimientos. […]

Pero como nos engañamos y aceptamos la realidad del ego-yo, inevitablemente surge la enajenación y el sufrimiento. El Buda percibió en su iluminación que el ego no es inherente a la naturaleza del hombre.

Con la iluminación total se dio cuenta de que poseemos al universo así que ¿para qué aferrarse a lo que inherentemente es nuestro? Sólo debes perseverar en tu pregunta “¿Quién soy yo?” si deseas experimentar la verdad de lo que he estado diciendo.

(Philip Kapleau, Los Tres Pilares del Zen, p. 155-6. )

 La sensación de ser, de “yo soy” es lo primero que surge. Pregúntese de dónde viene o simplemente obsérvela con tranquilidad. Cuando la mente permanece en el “yo soy” sin moverse, se entra en un estado que no se puede expresar con palabras, pero se puede experimentar. Lo único que debe hacer es intentarlo una y otra vez.

Después de todo, la sensación de “yo soy” siempre está con usted, sólo que usted le ha añadido todo tipo de cosas ―el cuerpo, sentimientos, pensamientos, ideas, posesiones, etc. Todas esas auto-identificaciones son equívocas. A causa de ellas usted cree ser lo que no es.

Sri Nisargadatta Maharaj, Yo Soy Eso (Editorial Sirio, 2003), p. 18.

El que anhela conocer su verdadera naturaleza debe comprender primero su identificación errónea con los objetos: “Yo soy esto”, “yo soy eso” TODAS LAS IDENTIFICACIONES, TODOS LOS ESTADOS SON TRANSITORIOS Y POR LO TANTO IRREALES. La identificación del “yo” con esto o eso es la raíz de la ignorancia.

Pregúntate a ti mismo lo que es permanente a lo largo de todas las etapas de la vida. Se descubre que la pregunta “¿Quién soy yo?” no tienen respuesta. No puedes experimentar lo que es permanente en una relación sujeto/objeto, como algo perceptible. Sólo puedes formular y explicar lo que no eres.

Lo que fundamentalmente y continuamente eres no se puede poner en palabras o razonar. SER ES NO-DUAL, absoluto y constante, siempre presente en cualquier circunstancia.

Jean Klein, Yo Soy (Third Millennium Publications, 1989), p. 41.

Para conocer lo que es, primero tiene que investigar y saber lo que no es. Y para saber lo que no es, tiene que observarse a sí mismo cuidadosamente, rechazando todo lo que no concuerde con el hecho básico: “yo soy”. Las ideas como: yo he nacido en tal sitio, en tal fecha, de mis padres, y ahora soy fulano, viviendo en, casado con, padre de, empleado por, etc., no son inherentes a la sensación de “yo soy”.

NUESTRA ACTITUD COMÚN ES QUE “YO SOY ESTO”. Separe tenaz y perseverantemente el “yo soy” de “esto” o “eso”, y trate de sentir lo que significa ser, simplemente ser, sin ser “esto” o “aquello”.

Todos nuestros hábitos se oponen a ello y la tarea de combatirlos es larga y a veces pesada, pero una clara comprensión ayuda mucho. Cuanto más claramente comprenda que en el nivel de la mente usted sólo puede ser descrito en términos negativos, más rápidamente llegará al final de su búsqueda y a realizar su ser ilimitado.

Sri Nisargadatta Maharaj, Yo Soy Eso (Editorial Sirio, 2003), p. 102.

 Si meditas en esta pregunta, “¿Quién soy yo?” – Si comienzas a percibir que ni el cuerpo ni el cerebro ni los deseos son realmente tú, entonces la actitud misma de la indagación finalmente extraerá la respuesta de las profundidades de tu propio ser; vendrá a ti por sí sola como una realización profunda.

Conoce al verdadero yo, y entonces la verdad brillará como el sol dentro de tu corazón. La mente se volverá tranquila y la verdadera felicidad la inundará, PORQUE LA FELICIDAD Y EL VERDADERO YO SON IDÉNTICOS. No tendrás más dudas una vez que alcanzas esta conciencia de ti mismo.

Narasimha Swami, Self-Realization (Sri Ramanasramam, 1985), p. 242.

 Fuente: //www.nodualidad.info/articulos/auto-indagacion-quien-soy-yo.html

 OBSERVACION: Éxodo 3:13 Entonces dijo Moisés a Dios: He aquí, si voy a los hijos de Israel, y les digo: “El Dios de vuestros padres me ha enviado a vosotros, tal vez me digan: “¿Cuál es su nombre?, ¿qué les responderé? 14 Y dijo Dios a Moisés: YO SOY EL QUE SOY. Y añadió: Así dirás a los hijos de Israel: “YO SOY me ha enviado a vosotros

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