LUZ EN EL SENDERO

Cuando hayas encontrado el principio del sendero, la estrella de tu alma dejará ver su luz, y a su claridad advertirás cuán grande es la oscuridad en medio de la cual brilla.  La mente, el corazón, el cerebro, todo está oscuro y en tinieblas, hasta que se haya ganado la primera batalla. Pero no por esto dejes que el espanto y el temor te dominen; mantén tus ojos fijos en la pequeña luz y ésta irá creciendo.

Pero haz que la oscuridad interior te ayude a comprender la desolación de aquellos que no han visto luz alguna, y cuyas almas están sumidas en profundas tinieblas.

No les censures, no te apartes de ellos, sino procura aligerar algún tanto el pesado Karma que al mundo agobia; presta tu ayuda a los pocos brazos vigorosos que impiden a las potencias de las tinieblas obtener una completa victoria.

 Cuando el discípulo sea capaz de entrar en el Templo del Saber, encontrará siempre a su Maestro. Así debe ser, por cuanto ha encendido su lámpara, no puede estar oculta.

Una vez que se ha pasado por la tormenta y se ha llegado a la paz, entonces es siempre posible aprender, aún cuando el discípulo dude, vacile y se desvíe.

La voz del silencio mora en él, y aún cuando abandonase por completo el sendero, llegará un día, sin embargo, en que resonará y lo desgarrará en dos, separando sus pasiones de sus posibilidades divinas.

Entonces, en medio del sufrimiento y de los gritos desesperados del abandonado yo inferior, él volverá. Por eso te digo: La paz sea contigo. Yo te doy mi paz, puede únicamente decirlo el Maestro a sus amados discípulos, que son como él mismo.

Contempla las tres verdades. Son iguales:

 1-Ser capaz de mantenerte firme, significa tener confianza;

2- Ser capaz de oír, es haber abierto las puertas del alma:

3- Ser capaz de ver, es haber alcanzado la percepción.

Primeramente escucha a tu Maestro en tu propio corazón. Al principio tal vez dirás que no está allí, que cuando buscas sólo encuentras discordancia. Búscalo más hondo.

Si aún fracasas, detente un instante y mira todavía más hondo. En todo corazón humano existe una melodía natural. Puede estar cubierta y por completo oculta y misteriosa; pero allí está. En la base misma de tu naturaleza encontrarás la fe, la esperanza y el amor.

Aquel que escoge el mal, rehúsa mirar dentro de sí mismo, cierra sus oídos a la melodía de su corazón, así como cierra sus ojos a la luz de su alma. Y obra así porque encuentra más fácil vivir anegado en los deseos.

Pero en el fondo de toda vida existe una corriente impetuosa que no reconoce obstáculo; las grandes aguas están allí realmente. Encuéntralas y percibirás que ninguno, ni aún la criatura más miserable, deja de ser parte de ellas, por más que procure cegarse y construirse una fantástica forma externa de horror.

Todos los seres, entre los que penosamente avanzas, son fragmentos de lo divino. Y tan engañadora es la ilusión en que vives, que es difícil adivinar si percibirás primero la dulce voz en el corazón de otros.

Pero sabe que seguramente se encuentra dentro de ti. Búscala ahí, y una vez que la hayas oído, la distinguirás más prontamente en torno tuyo. Desde un punto de vista absolutamente impersonal, pues de otro modo verías a través de un prisma falso.

La inteligencia es imparcial: ningún hombre es tu enemigo; ningún hombre es tu amigo. Todos son igualmente tus instructores.

Tu enemigo se convierte en un misterio que hay que resolver, aún cuando se necesiten siglos para ello; pues el hombre debe ser comprendido. Tu amigo se convierte en una parte de ti mismo, una extensión de ti mismo, un enigma difícil de descifrar.

Sólo hay una cosa que sea más difícil de conocer: tu propio corazón. Antes que se hayan aflojado los lazos de la personalidad, no puede empezar a verse este profundo misterio del yo.

Hasta que no estés apartado de ella, no será en modo alguno revelada a tu entendimiento. Entonces y sólo entonces podrás usar todos sus poderes y consagrarlos a un servicio digno. Es imposible que ayudes a los demás, hasta que no hayas adquirido alguna certeza de ti mismo.

Extracto del libro: luz en el Sendero, de Mabel Collins

Pueden bajarlo en el siguiente enlace: 

https://bajoelroble.files.wordpress.com/2016/02/luz-en-el-sendero-mabel-collins.pdf

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